Las tormentas de granizo son uno de los principales enemigos de las instalaciones fotovoltaicas. Un impacto aparentemente menor puede generar microfisuras en las células solares que, sin detección temprana, derivan en puntos calientes, pérdida progresiva de rendimiento y, en casos extremos, riesgo de incendio en la cubierta o estructura. El problema es que estos daños no siempre son visibles a simple vista desde el suelo.
La inspección dron placas solares permite revisar la totalidad de los módulos en una fracción del tiempo que requeriría un equipo técnico en altura. Sin andamios, sin plataformas elevadoras, sin paradas prolongadas de instalación: una inspección completa de un parque solar de tamaño medio puede completarse en pocas horas con la plataforma DJI Matrice 4T equipada con cámara termográfica de alta resolución.
En términos económicos, el ahorro respecto a métodos tradicionales se sitúa entre el 50 y el 65%. Pero el argumento más sólido no es el coste de la inspección, sino el coste de no hacerla. Un módulo degradado no detectado arrastra el rendimiento de toda la cadena en serie. Multiplicado por cientos o miles de paneles, el impacto en la producción anual es significativo.
En Altair Dronworks realizamos inspecciones visuales y termográficas de instalaciones fotovoltaicas en toda Cataluña, entregando informes geolocalizados con identificación precisa de cada módulo afectado. Tras una tormenta de granizo, actuar en los primeros días marca la diferencia entre una reparación puntual y una sustitución masiva de módulos.

