La imagen lo dice todo: dos paneles del array presentan una temperatura notablemente superior al resto, visible en la escala de color que va del púrpura frío al amarillo caliente. Ese diferencial térmico —captado con la cámara radiométrica del DJI Matrice 4T— puede indicar desde una célula en cortocircuito hasta una conexión degradada o un bypass defectuoso. Son exactamente los fallos que no se ven a simple vista y que, si no se detectan a tiempo, acaban reduciendo el rendimiento de toda la instalación durante meses.
En Altair Dronworks realizamos inspecciones termográficas de plantas fotovoltaicas en toda Cataluña. En una inspección tradicional con técnicos en cubierta, plataformas elevadoras o trabajos verticales, el coste se dispara antes incluso de revisar el primer panel. Con dron, cubrimos miles de módulos en pocas horas, con datos radiométricos precisos y sin interrumpir la producción. El ahorro frente a métodos convencionales se sitúa habitualmente entre el 50 y el 65%.
Pero el ahorro real no está solo en la inspección: está en lo que evitas. Un string mal funcionando durante un verano completo puede suponer pérdidas de generación de varios miles de euros en una instalación mediana. Detectarlo en una revisión preventiva cuesta una fracción de eso. Entregamos un informe georreferenciado con cada anomalía clasificada por criticidad, listo para que el equipo de mantenimiento actúe de forma inmediata y priorizada.
Si gestionas una planta fotovoltaica o una cartera de activos solares en Cataluña, contacta con nosotros en altairdronworks.com.

