El pasado 5 de junio de 2026, una densa columna de humo negro se elevó sobre el área metropolitana de Barcelona y se convirtió en la imagen que miles de conductores vieron desde la AP-7. Un incendio de gran intensidad arrasó la nave industrial que Honda Motor Europe Logistics tiene en el polígono Torre del Rector de Santa Perpètua de Mogoda, obligando a desalojar a 150 trabajadores y movilizando a 30 dotaciones de los Bombers de la Generalitat. Diario de Noticias de Álava
La estructura no resistió y una parte de la nave terminó colapsando. Los equipos de emergencia evitaron entrar al edificio y centraron la extinción desde el exterior, trabajando con autoescaleras y lanzas de agua. El resultado: pérdidas materiales millonarias y un incendio que tardó horas en estabilizarse. El Cronista
¿Qué pudo provocarlo?
La investigación oficial sigue abierta, pero el alcalde de Santa Perpètua de Mogoda, Juan Carlos Mingueza, señaló que las primeras hipótesis apuntan a que el fuego podría haberse originado en la cubierta del edificio, donde había instaladas placas fotovoltaicas. Según informó RTVE a través de su canal 24 Horas, el incendio pudo haber sido originado por el fallo de una placa solar instalada en el tejado de la nave afectada. TelecincoFórmula Moto
No es un caso aislado. Los sistemas fotovoltaicos instalados en cubiertas industriales están expuestos a condiciones extremas: radiación solar continua, variaciones térmicas, humedad, microfisuración de células y envejecimiento de conexiones eléctricas. Cuando estos factores se combinan sin un programa de mantenimiento preventivo, el riesgo de arco eléctrico o de sobrecalentamiento puntual aumenta de forma significativa.
El problema real: lo que el ojo humano no puede ver
El fallo más peligroso en una instalación fotovoltaica es el que no se ve. Una célula en degradación, una cadena con resistencia de contacto elevada o un módulo con delaminación no generan ninguna alarma visible hasta que la temperatura ya ha alcanzado valores críticos. Por eso la revisión visual periódica, por sí sola, es insuficiente.
La termografía infrarroja con drones es actualmente la herramienta más eficaz para la detección temprana de estos fallos. Permite escanear instalaciones completas —de cientos o miles de módulos— en pocas horas, sin interrumpir la producción, generando un mapa térmico preciso donde cada anomalía queda georreferenciada e identificada según su nivel de riesgo. Todo bajo el protocolo IEC 62446-3, estándar internacional específico para la inspección termográfica de sistemas fotovoltaicos.
Lo que contempla una inspección termográfica profesional
Una inspección rigurosa, como las que realizamos en Altair Dronworks en naves industriales de Cataluña y el área metropolitana de Barcelona, incluye:
Vuelo termográfico con cámara infrarroja calibrada, en condiciones de irradiación óptima.
Detección de puntos calientes (hotspots), efecto bypass, células agrietadas, cadenas desconectadas y problemas de conexionado.
Informe técnico con clasificación de severidad, fotografías RGB y térmicas pareadas, y recomendaciones de actuación.
Cumplimiento normativo según IEC 62446-3 y RD 517/2024.
Una pregunta que toda empresa debería hacerse hoy
¿Cuándo fue la última vez que se realizó una inspección termográfica de los paneles solares de tu nave o instalación industrial? Si la respuesta es «nunca» o «no lo recuerdo», el riesgo está ahí, latente, en la cubierta.
El incendio de Honda en Barcelona es un recordatorio trágico de lo que puede ocurrir cuando la prevención llega tarde. En Altair Dronworks ofrecemos inspecciones termográficas de instalaciones fotovoltaicas en toda Cataluña —desde el Vallès hasta las comarcas de Girona, Tarragona y Lleida— con movilización rápida y entrega de informe en 48-72 horas.
Solicita tu presupuesto sin compromiso. Una inspección puede evitar lo que ningún seguro devuelve del todo: el tiempo, la operativa y la reputación de tu empresa.
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FAQs
¿Pueden los paneles solares provocar incendios? Sí. Los fallos en módulos fotovoltaicos —como arcos eléctricos, hotspots o problemas de conexionado— pueden generar temperaturas extremas capaces de iniciar un incendio, especialmente en cubiertas con materiales combustibles.
¿Con qué frecuencia deben inspeccionarse los paneles solares de una nave industrial? La norma IEC 62446-3 recomienda al menos una inspección termográfica anual para instalaciones en funcionamiento, y una inspección inicial en el primer año de operación.
¿Qué detecta una inspección termográfica con drones que no detecta una revisión visual? La termografía infrarroja detecta diferencias de temperatura imperceptibles a simple vista: células degradadas, diodos de bypass activos, resistencias de contacto elevadas y microfisuras que funcionan de forma invisible hasta que el problema se vuelve crítico.

